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Lo reconozco, no tengo ningún aparato de la marca Apple. No me acabo de acostumbrar a las teclas del iMac, tan separadas, ni al hecho de tener la barra arriba y me estresan las pantallas táctiles porque no reconocen mis dedos (más fríos de lo ordinario) así que iPhone y iPad lo llevan mal conmigo. Y sin embargo, cada vez que toco alguno de los productos de Apple me quedo embobada como una niña pequeña y no puedo evitar desearlo. Porque Steve Jobs era un genio en el arte de vender bien sus productos, tan ergonómicos, estilosos, finos, diseñados no solo para funcionar bien sino para lucirlos bien.

Con su muerte se apaga un poco la vela de los innovadores, pero su legado permanecerá siempre en las series y películas que también sucumbieron a sus encantos (el año pasado un 30% de las películas que se estrenaron en Estados Unidos contaban con algún gadget de la compañía).

Apple fue durante varios años la empresa número uno en product placements. Todas las películas y series querían lucir sus diseños. Aunque la compañía negó haber pagado por esas apariciones, lo cierto es que ya está tan bien integrada en nuestras vidas que aún cuando hubieran pagado por colocar sus productos, en la actualidad su uso está tan extendido que son ya una definición del cambio de los tiempos y no tanto una campaña de marketing.

La primera aparición de un producto de la empresa tuvo lugar en toda una saga de culto. ‘Star Trek IV: Misión salvar la Tierra’ (Star Trek IV: The Voyage Home). La cinta se estrenó en 1986, tan solo dos años después de que el famoso Macintosh fuera creado.

Foto: starringthecomputer.com

Tan solo tres años después, Jobs y su gente se volvieron a ganar al público apareciendo en la segunda parte de ‘Regreso al Futuro’ (Back to the Future part II, 1989). Marty McFly viaja hasta el año 2015 y descubre, en una tienda de antigüedades, un viejo Mac que se vende junto con otros artículos de nuestra época.

El discípulo de Steven Spielber, J.J. Abrams también ha caído en la marca de la manzana para su serie ‘Fringe‘. En uno de los universos de la serie (el más avanzado tecnológicamente) los agentes llevan tabletas de Apple. Mientras que en el otro, Peter emplea la versión portátil de Mac.

Con el paso de los años, la factoría de la manzana empezó a hacerse un hueco también por su imagen. Tener un Mac representaba estar a la vanguardia, ser innovado y por lo tanto digno de seguimiento. Los que usaban un producto de Apple eran personas a seguir y a imitar.

La estilosa it girl newyorquina y escritora de éxito Carrie Bradshaw utilizó varios Macs (acordes a los tiempos) para escribir los artículos que aderezaban ‘Sex and the City’.

Ni siquiera cuando la serie se convirtió en película fue Carrie infiel a su marca y eso que la Warner había firmado previamente un contrato con HP y Sarah Jessica Parker había protagonizado un anuncio vendiendo los ordenadores de la compañía.

Tampoco los vampiros se le resistieron a Apple. La mujer más deseada de todo Forks, Bella Swan, usa un Mac cuando hace sus investigaciones sobre su misterioso vecino Edward Cullen.

Pero si hay alguien que haya demostrado su amor inconmensurable a Steve Jobs y que nos haya demostrado más claramente la adicción que crean sus productos ese es, sin duda: Phil Dunphy. (‘Modern Family’). En el divertidísimo episodio Game Changer de la primera temporada, Claire inicia una carrera contrarreloj para comprarle a Phil la famosa tableta como regalo de cumpleaños.

Al final, todo se soluciona, y Phil puede soplar las velas como siempre soñó.

Foto: macobserver. com

Y como toda historia de amor, la pareja recibió su momento a solas para declararse.

Y al oir la noticia, Steven Levitain, creador del show, habló por Phil para expresar su dolor y sintentizar la grandeza de Steve Jobs.

Hace poco, en la película ‘Con Derecho a Roce‘, Mila Kunis y Justin Timberlake hacían su juramento sobre un iPad en el que previamente habían abierto la aplicación de la Biblia. Un ejemplo más de lo extendido que está el uso del último gadget de la manzana.

Steve Jobs era un genio, y un soñador. Fue él quien impulsó la creación de Pixar y animó a John Lasseter y compañía a hacer realidad algo que parecía imposible: realizar películas por ordenador con una gran calidad.

Tras la compra de Pixar por parte de Disney y la posterior recolocación del gigante de la animación, Jobs se convirtió en el mayor accionista solitario de Disney.

El hermanamiento entre las dos empresas es tal que las películas de Pixar están plagadas de guiños hacia la empresa de Jobs. El ordenador que usa Woody Toy Story 3 para encontrar a sus amigos es un Mac.

Y en Cars un curioso coche blanco con el logo de la compañía participa en la carrera pistón portando el número 84 (el año en el que los sueños de Jobs se convirtieron en realidad al ver la luz el primer Macintosh).

A partir de ahora y durante bastante tiempo, las apariciones de productos Apple en las series y programas se convertirán en nuevos homenajes a la figura del creador de esta tecnología que nos ha proyectado al futuro de la ciencia ficción en muy pocos años y que lo ha hecho con estilo. Tecnología para todos a precios exclusivos, magia pura en las manos de un solo hombre.

Descanse en Paz Steve, espero que sigas inventando allá arriba.

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