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Ya nos lo avisa Confucio antes de comenzar a ver el capítulo: “si vas a emprender una venganza, primero cava dos tumbas”, la misión de la joven Emily Thorne va a acabar tremendamente mal (lo cual lo hace más interesante).

La ABC estrenó hace un par de semanas una nueva serie pensada para los y las amantes del lujo y de los grandes culebrones de los ochenta y noventa. ‘Revenge’ nos cuenta la historia de Emily Thorne la nueva vecina de los lujosos y exclusivos Hamptons (lugar de veraneo de la créme de la créme neoyorquina). Bueno, nueva nueva no es, y es que Emily ya vivió en los Hamptons cuando era pequeña y hasta que su padre fue enviado a prisión por un crimen que no cometió y la vida de Emily quedó destrozada. Ahora ha regresado para vengarse de todos aquellos que contribuyeron a destruir su vida.

Emily Van Camp (‘Brothers & Sisters’, ‘Everwood’) se encarga de dar vida a este Edmundo Dantés de ropas elegantes pero igual de hábil y paciente en su venganza. En el otro lado del cuadrilátero se encuentra Madelein Stowe (‘El último Mohicano’) es “Queen” Victoria Grayson, la reina de los Hamptons y una rival a la altura de Angela Channing. Y todo aderezado de fiestas constantes y de carísimos y ajustadísimos vestidos que serían la envidia de Serena Van der Woodsen.

Tenemos un comienzo in media res con gancho: Daniel Grayson es asesinado en su fiesta de compromiso y Emily Thorne (su prometida) parece estar detrás de ello. A partir de ese momento nos trasladamos al comienzo del verano, cinco meses antes para conocer a una joven y misteriosa chica que se acaba de mudar a los Hamptons.

La joven a alquilado la casa en la que de pequeña veraneaba con su madre y que tras el juicio fue a parar a manos de unos vecinos y las primeras víctimas de la venganza. En cada capítulo uno de los viejos amigos de su padre tendrá que verse las caras con su pasado. Con las trazas de un procedimental al estilo Alias, Emily va tejiendo su red sobre sus enemigos de forma implacable hasta llegar a Victoria.

¿Y qué mejor forma de destruir la vida de su mayor enemiga que robarle a su hijo? La llegada de Daniel, el hijo de Victoria Grayson es la oportunidad perfecta para que Emily decida su propósito a largo plazo y para que se construya la trama horizontal. Como si de una cazafortunars se tratara, Emily se propone conquistar al chico de oro y por lo que parece se acabará saliendo con la suya, aunque habrá que ver si el daño colateral de su venganza no acaba convirtiéndose en el mayor error de su vida.

Una trama horizontal cargada también de mucho romance porque gracias a los tan socorridos flashbacks que nos van a acompañar a lo largo de la temporada (parece que a la ABC le ha dado fuerte por los recuerdos esta temporada, primero Pan Am’, ahora ‘Revenge’, ¿cuál será la siguiente?) descubrimos que hay una vecino no tan acaudalado de los Hamptons que conoció a Emily cuando todavía era Amanda Clarke y que todavía siente algo por ella.

El pobre Jack Porter, hijo del dueño del bar y propietario del antiguo perro de Emily tiene todas las papeletas para ser el que más sufra esta temporada. Su bondad y su ternura lo convierten en el punto débil de Emily. Esta claro que ellos son la pareja de la serie pero el problema está en que para poder estar con Jack, Emily tendría que renunciar a su plan y la redención y el perdón no entran en sus planes.

Y como los triángulos amorosos empiezan a ser predecibles, entra en juego un viejo amigo del padre de Emily, Nolan. El único que creyó en la inocencia de David (el padre de Emily/Amanda) y que a su vez le trae la verdad a Emily. Un amigo inesperado, no buscado e indeseado que se apunta a la vendetta de Emily sin dilación. Su colaboración se presenta interesante.

Madeleine Stowe se nos presenta como una mujer implacable, intimidatoria, acostumbrada a ganar y muy hábil en el juego de la traición. No le tiembla la mano a la hora de destruir a su mejor amiga cunado descubre que estaba teniendo un affaire con el señor Grayson y lo hace de una forma elegante y con una sonrisa que te deja petrificado.  Ella y Emily son el hielo y el fuego de la fiesta de compromiso, dos elementos de una gran potencia condenados a destruirse. La escena final, con la llamada de Victoria a sus detectivas para investigar a Emily es una prueba más del famoso refrán: “cree el ladrón que todo son de su condición”. ¿Qué más tiene que esconder Victoria aparte de ser la aparente responsable de la destrucción de la vida de Amanda?

La calidad de la ABC se nota en los acabados de los planos y en el manejo de la historia. Se ha comparado mucho a esta serie con The CW pero ‘Revenge’ es más adulta que ‘Gossip Girl y las vendettas que aquí se llevan a cabo dejarían en pañales a cualquier malévolo plan que salga de las cabecitas de Chuck Bass y Blair Waldorf (y eso que yo adoro sus maquinaciones).  Además, el vestuario, aún siendo fantástico en ambas producciones, es más realista en la ABC. La cadena de Disney no quiere que su serie sea conocida y vista solo por sus modelitos ideales para la televisión pero poco adecuados para la vida real.

La única pega que le pondría a ‘Revenge’ sería su escaso recorrido. El comienzo del piloto apunta a que será el final de la temporada y por lo tanto la resolución de la venganza de Emily. Confío en que sepan crear un buen entramado para que podamos disfrutar de estas aventuras durante mucho tiempo.

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