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Foto: notpennysblog.com

Ayer por la noche el cine Capitol de Madrid se vistió borgoña para la premier de la tercera temporada de Gran Reserva. Aún sin fecha oficial de estreno por culpa de los problemas económicos de RTVE, Ramón Campos, Teresa Fernández-Valdés y todo el equipo de Bambú hicieron alarde de coraje y mostraron a unos pocos elegidos el trabajo que les ha llevado a ser un sinónimo de calidad dentro de la ficción española.

Con alfombra roja, vestidos de firma, entusiastas fans y entregados bloggeros (como una humilde servidora) el preestreno sirvió como plataforma de reivindicación para que los directivos de la cadena pública bajen de sus sillones de cuero y se den cuenta de que la ficción española está viva, tiene calidad y merece ser apreciada por el público.

Antes de la proyección, Ramón Campos atendió a los medios que se acercaron hasta los cines Capitol

Ramón y Teresa estuvieron arropados no solo por el equipo técnico y artístico de Gran Reserva (con reapariciones incluídas, como la de Aitor Luna), sino también por muchas de las estrellas de Gran Hotel y Guante Blanco dos de las series de la productora. Nadie quería perderse un acontecimiento que, sin dejar de ser espectacular, se revistió de familiaridad y cercanía dando como resultado una velada perfecta. Bambú (actores, guionistas, realizadores… y los propios Ramón y Teresa) fue un derroche de simpatía y amabilidad permitiéndonos los asistentes  contagiarnos de su espíritu y sentirnos aún más afortunados de poder estar ahí.

 Por lo que pudimos ver en un primer episodio redondo (y más todavía teniendo en cuenta que lo disfrutamos en pantalla grande con el aire de misticismo que eso le otorga), esta tercera temporada supone una vuelta a los orígenes de la serie, al pasado de sus personajes y a sus dramas más humanos. Eso no significa que no vaya a haber secretos, misterios y asesinatos; La Siesta se ha convertido en un Miami a escala y quien más y quien menos, todos llevan un pequeño Dexter dentro.

 Los Cortázar y los Reverte acabaron la temporada pasada con grandes cambios: mientras Rosalía llegaba para expulsar a su marido, Lucía Reverte era detenida por la policía por culpa de Raúl. Ahora los que se fueron intentarán volver a recuperar sus vidas, levantar la tierra para volver a sembrar y obtener nuevos frutos, más fuertes.

 Los nuevos personajes plantean triángulos atractivos y será interesante poder ver cómo se van inclinando hacia un lado u otro de la balanza y si serán capaces de mantenerse limpios (aunque estando los Cortázar de por medio eso no parece demasiado probable). ¿Cuánto tiempo logrará Carlos (Unax Ugalde que se incorpora al reaprto) mantenerse inocente antes de mostrar su piel de lobo?

Tres hombres, tres estilos. Foto: hola.com

 Como siempre, el guion ha estado lleno de grandes momentos sobre la familia, el sacrificio y la doble moral de los hombres. El personaje de Emilio Gutiérrez Caba ha adquirido todavía más sabiduría tras este revés y ahora está dispuesto a hacérselo pagar a su familia porque Don Vicente puede perdonar pero no olvida Jamás. También Ana Risueño, que hasta hace poco era la esperanza de bondad de los Córtazar ha sucumbido a sus raíces. Su Emma es uno de los personajes que más ha evolucionado y que mejor se ha ido construyendo, evolucionando con el paso de los años.

Ramón, Teresa y todo su equipo han hecho un trabajo maravilloso y ha sido un verdadero placer poder disfrutar de una noche casi perfecta. Casi porque tras un capítulo de diez con un cliffhanger magnífico todavía no se sabe cuando vamos a poder disfrutar del resto de capítulos. Los problemas económicos de Televisión Española están llevando a la cadena y al gobierno a poner en espera sus productos más fuertes: las series de ficción. Es necesario reformular la gestión de la cadena pública para no perjudicar aún más al sector del audiovisual sobre todo cuando cuenta en su haber con series de tan buena factura como Gran Reserva.

"Gran Reserva" presentado por "Gran Reserva" Foto: vayatele.com

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