Etiquetas

, , , , ,

Siempre se ha dicho que el hambre agudiza el ingenio, y Jennifer López es conocida por ser capaz de sacar oro hasta de debajo de las piedras.

Así que, en una época en la que cada día es más difícil encontrar dinero, la publicidad está decayendo y las marcas se están alejando de las ventanas convencionales, la actriz, cantante y empresaria neoyorquina ha encontrado el método perfecto para que las empresas sigan teniendo visibilidad: los videoclips.

JLo, como también es conocida, ha conseguido que en los últimos meses veamos aparecer a empresas como Fiat, Swarosky, Blackberry o el cognac Remy Martin acompañando sus canciones. En la mayoría de los casos se trata de simple product placement en el que la empresa patrocinada sale de fondo o como accesorio de la acción, o en los que la artista es imagen de la firma (como pasa con Tous). Pero hay también casos como el de Fiat, en los que el producto adquiere un papel importante en la trama fruto de un acuerdo monetario. Jennifer Lopez firmó un contrato con la firma italiana para rodar varios anuncios (que son en realidad extractos del videoclip “Papi“) e integrar el nuevo Fiat 500 en sus actuaciones como hizo en los American Music Awards.

Con ellas Jennifer consigue mantener el nivel de producción de sus videoclips (que nunca bajan del medio millón de dólares) y, al mismo tiempo, las empresas ganan una mayor visibilidad.

SIn embargo, la sobreexposición de las marcas en los videoclips de la intérprete de “On the Floor” ha llegado a ser alarmante. En este momento, los clips musicales de Jennifer López han pasado a convertirse en una sucesión de spots y product placement en los que la música ha pasado a un segundo plano. Además, la visión de negocio de la artista ha ido más allá y su último videoclip, “Follow the leader” (un dúo con Wisin&Yandel) ha estado envuelto en polémica por recibir dinero del gobierno mexicano para la promoción de Acapulco.

Anuncios