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En 1989 Alaska proclamaba a los cuatro vientos que su novio era un zombie. Aunque su alegato era muy romántico, considero que un vampiro sería un mejor novio.

El vampiro es una criatura enigmática, que habita en las sombras y siempre guarda un irresistible halo de misterio.

También extremadamente fuerte y puede montar el solo toda una casa de la nada. Además, no gastan mucho en comida, solo necesitan una pequeña cantidad de sangre que no nos haría ningún mal.

Aunque la sangre humana es su favorita, también pueden beber sangre artificial o incluso de animales, evitando así matar a inocentes. Eso sí, siempre han de evitar la sangre de criaturas muertas, pues está emponzoñada y podría matarles.

Además, son rápidos y no envejecen. Su condición vampírica les da una belleza irreal y su longevidad (en la mayoría de los casos) les proporciona una vasta cultura.

No están ligados a ninguna maldición lunar que les haga transformarse en seres peludos (llenando así toda la casa de pelo) ni estarán en constante estado de putrefacción.

Son leales en extremo, una vez que un vampiro se enamora de tí, te amara hasta el final de su existencia. Por eso también, te tratan como a una diosa (no es que te consientan todo, pero te veneran y cuidan).

Pueden infundir terror con su sola presencia, incluso en aquellos de su misma clase.

Hacen de la descidia un arte, y del libertinaje su bandera. Irradian magentismo y seguridad porque se saben poderosos y cautivadores.

No me puedo olvidar de que son expertos en la cama y tienen todo el tiempo del mundo para disfrutarlo contigo.

Tienen control sobre los animales, pudiendo comunicarse con ellos e incluso camuflarse entre ellos para evitar a sus enemigos. Es cierto que tienen poderes telepáticos y podrían borrarte la memoria, pero si te quiere de verdad no lo hará (o lo hará para protegerte hasta que estés lista).

(VÍDEO CON SPOILERS DEL FINAL DE LA TERCERA TEMPORADA DE ‘THE VAMPIRE DIARIES’)

Yo quiero un novio vampiro pero no cualquiera. No pido que sea capaz de caminar a la luz del sol gracias a unos anillos mágicos aunque tampoco me negaría si lo tuviera, y desde luego no quiero que su piel brille como si estuviera llena de purpurina en el momento en el que los rayos de sol tocan su piel.

Un novio vampiro que tenga alma por si mismo y al que ninguna bruja o hechizo le pueda arrebatar su vieja humanidad.

No me importa si lleva capa y es dueño de un imponente castillo o si es propietario de un bar nocturno en el que las bailarinas llevan boas vivas.

Tampoco me molesta si tengo que ser una dama del siglo XVII, camarera de un pequeño local en lo más profundo de Nueva Orleans, una estudiante o una cazadora porque me apoyará en mi misión y usará sus habilidades para destruir a sus congéneres si lo necesito.

Un novio vampiro que necesite invitación formal para poder entrar en mi casa y cortejarme y al que pueda expulsar de mi hogar con una sola palabra.

Que no tema a los ajos ni al agua bendita, aunque sí a la plata y a las estacas, para poder equilibrar la balanza si alguna vez discutimos.O para protegerlos de cualquier criatura sobrehumana que quiera dañarlos.

(VÍDEO CON SPOILERS DEL 4X07 DE ‘TRUE BLOOD’)

Yo quiero un novio vampiro, que, incluso cuando esté muerta, busque a mi yo reencarnada para despertar nuestro viejo amor. Que intente salvarme de la “maldición” de ser una criatura nocturna sabiendo que yo caeré en ella por él.

No me importa si tengo que beber su sangre y morir después o si tengo que morir primero y luego dormir con él en una tumba para convertirme mientras podamos hacerlo juntos.

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